Se han marcado en algunos casos, récords en los precios del megavatio hora, los cuales oscilan alrededor de 30 dólares, en países como México, Perú y Chile; esto siendo motivado por un contexto en el cual existe un exceso de capacidad de producción de módulos fotovoltaicos los cuales generan una enorme presión para los mercados emergentes en temas coyunturales como ‘el desarrollo’ de los mismos.

En el mes de marzo se resolvió el certamen donde la solar cobijó las tres cuartas partes y luego también, en la licitación del mes de septiembre acaparó un poco más de la mitad, a diferencia de las demás subastas renovables internaciones. En México se registraron los precios más bajos de la solar, más bajos incluso que la eólica; añadiendo que no existen categorías por tecnología en este país, sino que las diversas fuentes compiten en los certámenes. Se destaca el caso mexicano dentro del panorama internacional gracias al gran volumen de proyectos adjudicados y los bajos precios obtenidos.

México se encuentra en la línea actualizada respecto de todo lo ocurrido en otros mercados latinoamericanos competitivos en el último año, sucesos que han marcado y/o resaltado nuevas pautas en todo el sector energético; Chile tomando la iniciativa, dio un pistoletazo iniciando con una licitación para el mes de octubre del año anterior con la aspiración de apropiarse del terreno y participar en proyectos próximos y, el resultado fue que la eólica y la solar se hicieron con todos los contratos superando de tal moto a las tecnologías convencionales.

En Brasil aunque a un precio más alto se adjudicó más volumen de solar, es decir en una licitación específica para la fuente solar celebrada en noviembre pasado en Brasil se adjudicaron 1.115 megavatios a un precio medio de 297,4 reales brasileños (93 dólares estadounidenses) el megavatio hora, tendiendo una salvaguarda que consiste en anclar las licitaciones eléctricas a la moneda local en contravía de los demás países, por lo que el precio obtenido está sujeto a las posibles fluctuaciones en el tipo de cambio y la depreciación de la moneda, pero la mayor sorpresa para la panorámica internacional la trajo Perú con una licitación en el mes de febrero donde se adjudicaron 185 megavatios (AC) a proyectos fotovoltaicos a un precio medio de 48 dólares estadounidenses. Dicha licitación contaba entonces con una categoría específica para la fotovoltaica marcando un record así, concluyendo entonces que “Este precio se superó a la baja en la primera licitación eléctrica mexicana en la que el precio más bajo en el certamen correspondió a un proyecto solar de alrededor de 35 dólares el megavatio hora.”

La gran mayoría de los países observando la acelerada tendencia a la baja brusca del precio de la solar han reaccionado con rapidez; como en el caso que se trae a colación ‘Argentina’ la cual adjudicó en el octubre pasado 400 megavatios solares a un precio de 59,75 dólares estadounidenses en la licitación RenovAr1 convocada a inicios del año, apropiándose así de la oportunidad de convocar a una “repesca” para los participantes de la primera, justo después de que anunciaran los ganadores, repesca en la cual adjudicarán un cupo adicional de 200 megavatios.

La gran inestabilidad de precios en el último año ha tenido buenas replicas y todas estas en razón a que se desarrollen mercados solares emergentes, en los próximos meses se mostrará cual es la tendencia y si se produce un repunte en los precios de las ofertas de proyectos solares en algunas licitaciones, por ahora, parece entenderse que las licitaciones de suministro básico se han convertido en el mayor mecanismo para la incorporación de la solar en México y en otros mercados latinoamericanos e internacionales.